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NUESTRA
SEÑORA DE LA SALUD
PATZCUARO,
MEXICO Cuenta la leyenda que la santa imagen de Nuestra
Señora de la Salud en Pátzcuaro se debe al insigne don
Vasco de Quiroga, que al establecerse en la ciudad
encargó una de la Virgen María a los indígenas purépechas
de la región, con fama de excelentes hacedores de imágenes
religiosas, quienes la elaboraron con la médula de la
caña de maíz seco, molida y mezclada con un engrudo
originario de los bosques michoacanos.
Los
orígenes de la actual Basílica se remontan a los
primeros días de Vasco de Quiroga en Pátzcuaro, cuando
soñaba con lo que sería la gran catedral de esta
ciudad, con cinco naves en forma de mano extendida y que
pudiera albergar a 30 mil fieles. La construcción de
tan magna obra se inició en 1543; pero por
irregularidades en el terreno o bien porque las
autoridades eclesiásticas cancelaron la edificación,
nunca llegó a concluirse tal como se diseñó en
principio y solamente se terminó la nave central, que
funcionó como catedral entre 1565 y 1580. A partir de
entonces y hasta 1908, el templo fungió como parroquia
hasta que en ese mismo año fue elevada a la categoría
de basílica. Hacia finales de 1880, la imagen de la
Virgen de la Salud fue trasladada del templo del
Sagrario a éste, donde en 1899 se le coronó con
autoridad pontificia; lugar que desde ese entonces se
reconoce como su hogar y adonde cada 8 de diciembre
acuden miles de personas a venerarla y adorarla.
Según
cuenta la historia, el 22 de diciembre de 1962 ocurrió
un hecho que la gente considera milagroso. Un individuo
disparó diez balazos con un rifle de largo alcance a
poca distancia de la virgen; tres de las balas iban
dirigidas al rostro y las siete restantes al cuerpo. Sin
embargo, la imagen no resultó dañada, pues varias
balas se desviaron inexplicablemente y otras perdieron
toda su fuerza y cayeron aplastadas justo delante. Como
evidencia de tan extraño suceso, en la sacristía se
conserva el rifle del atentado y algunos pedazos del
cristal con la huella de los impactos.

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